Confederación de Asociaciones
de Productores Agropecuarios

 

Balance Agrícola de Fedeagro 2012

Un año agrícola sin resultados relevantes

El año 2012 no fue precisamente un año agrícola relevante en cuanto resultados, no hubo contingencias climáticas severas como en años anteriores salvo en algunas zonas de los Llanos Occidentales donde el drenaje de ríos y caños está colapsando la producción agrícola;  en el año  2012 prevalecieron políticas y acciones que limitaron el  crecimiento sostenido del sector que en correspondencia con los planes elaborados por el Ejecutivo que se quedan muy lejos de las metas y objetivos fijados.

En general, en 2012 la mayoría de los rubros que monitoreamos registraron crecimientos con respecto a la producción de 2011; no obstante es importante referir, por una aparte, que estos resultados estuvieron muy por debajo del Programa Integral de Desarrollo Agrícola, formulado por el MAT para ese año, y por otra, que los volúmenes de producción de 2012, en general, son significativamente inferiores a los registrados en el año 2007.

Como consecuencia de esta situación sigue la dependencia de las importaciones, además  ha aumentado considerablemente la vulnerabilidad alimentaria del país, producto del mayor poder adquisitivo de la población y el estancamiento de los precios sometidos a controles y regulaciones.

En cereales es importante destacar el crecimiento de la producción de arroz, 7,9%; aún cuando el volumen de producción se ubica  muy por debajo de los niveles alcanzados en 2007 (30%). La producción apenas cubre el 58% del consumo interno, transformándonos en un país estructuralmente importador, cuando  generábamos una oferta exportable en algunos rubros.

El maíz, rubro emblemático de la agricultura  venezolana, apenas superó la producción del año anterior, para un 0,7% de crecimiento. Aspectos relativos a disponibilidad de semillas, agroquímicos, maquinarias y equipos, precio poco atractivo, influyeron en estos resultados.

Aquí es significativo destacar que estados importantes como Portuguesa mantiene un obstáculo insalvable para su crecimiento, pues los sistemas de drenajes comunes están completamente colapsados. Nuestras alertas de tantos años con documentos fotográficos no han logrado incidir en corregirlas y la magnitud del desastre se observa cuando el río más importante del estado desvió su cauce siete veces en el invierno pasado, arrasando con cultivos y arremetiendo contra poblados que hoy viven en la zozobra de ver la indiferencia con la que se ha manejado la situación. Además, aún no se les ha cancelado a los agricultores que perdieron sus cultivos y que en su momento les prometió atenderlos.

En el cultivo del sorgo, si bien es cierto, en 2012 se produjeron, alrededor de 100.000 t, 27% de crecimiento con respecto a 2011, la producción no logra recuperarse. La producción del año pasado equivale al 23% del año 2007 (450.000t).  Guárico prácticamente no está sembrando sorgo y en los llanos Centro Occidentales solo una pequeña porción de agricultores lo prefieren a las oleaginosas de ciclo corto.

En caña de azúcar; a pesar de la inversión pública en Centrales y desarrollos agrícolas de sus áreas de  influencia, el crecimiento con respecto al 2011 fue de 2,5%, alcanzando producirse 6.100.000 t de caña, cifra sensiblemente inferior a las 8.962.000 t del año 2007.

La rentabilidad del rubro vuelve a ser la clave de su evolución y pasa a ser recurrente; en efecto,  luego varios meses de avance de la cosecha actual, aun se mantiene el precio del año anterior a pesar de la inflación y un menor ingreso integral, lo que desencadena menos recursos para atender al cultivo y posible merma productiva para el próximo año. En el año 2012 escasamente logramos abastecer un 40% del consumo de azúcar del venezolano con producción nacional. 

Con respecto a las hortalizas, el salto cuantitativo alrededor del 40 % tanto en Cebollas como en Tomates refleja la suma de condiciones climáticas favorables en determinadas zonas del país y a la fuerza productiva de nuestros agricultores en los Llanos Centrales, cada día aportando más producción y sumándose a los esfuerzos que desde el estado Lara y la zona andina realizaron nuestros agricultores. 

Es importante destacar que en el renglón de tomates tenemos un largo trecho por avanzar para alcanzar el autoabastecimiento, escasamente estamos logrando el 50 % de nuestras necesidades; las condiciones están dadas para apoyar los altísimos niveles de inversión que se necesitan para ser más productivos con fuentes de agua, sistemas de riego, maquinarias adaptadas al cultivo. Se debe promover nuevas áreas se siembra e incorporar a otros estados que en un pasado producían tomates, situación que dejamos entrever en la Cumbre de Empresarios celebrada en CHILE CELAC-UE. Hoy estamos importando el 95% de la pasta de tomate que consumimos, debemos revertir esta situación y nosotros estamos empeñados en ello.

El Pimentón refleja una leve caída con respecto al año 2011 aún cuando la producción satisface el consumo, y muchos de nuestros productores se han abocado hacia este cultivo en ambientes protegidos.

En el rubro de la Papa, el aumento observado, alrededor de 300%, se debe principalmente  la corrección de las fallas que se presentaron en la semilla de calidad en 2011, que en el año 2012 se corrigió, promoviendo la visita de técnicos y productores venezolanos (de FEDEAGRO Y AGROPATRIA) hasta los campos y almacenes de los proveedores en Canadá para la inspección y validez de la semilla más idónea para sembrar en Venezuela.  El resultado es que tuvimos semilla disponible y de buena calidad para responder con un aumento como el observado. Hacemos la salvedad que el contrabando de papa colombiana afecta la colocación de la producción nacional a precios justos en los momentos de cosecha.

El café continúa siendo unos de los cultivos más deprimidos de la agricultura.  El crecimiento de 2012 con respecto al año anterior (9%) tiene que ver casi exclusivamente a un comportamiento climático más favorable (vaticinando por nuestros agricultores) en las zonas cafetaleras del país que sostuvo la floración y fructificación del cultivo. Aún; a pesar de 6 o 7 intentos, no termina de asumirse un verdadero plan que corrija las terribles fallas estructurales de la Caficultura venezolana.

En naranja, con un crecimiento del 11%, nos encontramos con la paradoja de un excedente de producción de difícil colocación (100.000 ton.), en tanto los precios del mercado industrial interno no acompañan el crecimiento de los costos del cultivo y las importaciones de concentrado de naranja compiten con la producción interna. Tenemos  tres años sin aumento de precios con una inflación acumulada de más del 100%.

En oleaginosas de ciclo corto se registra un estancamiento, el girasol disminuyó el ritmo de crecimiento que traía de años anteriores y el ajonjolí registra un decrecimiento importante. El Girasol era el único cultivo que había mostrado crecimiento importante e ininterrumpido durante los últimos siete años.

RAZONES QUE LIMITAN EL CRECIMIENTO SOSTENIDO DE LA AGRICULTURA DE LOS ÚLTIMOS AÑOS.

Persisten un conjunto de factores de orden estructural que limitan el crecimiento del Sector Agrícola. Desde la Confederación hemos insistido permanentemente ante el Ejecutivo y otros cuerpos del Estado en la necesidad de abordarlos y darle solución adecuada. Entre estos factores destaca:

·      Se calcula que el Estado dispone del 75% de tierras con  potencial agrícola, las cuales no están siendo trabajadas, pareciera superficie más que suficiente para emprender planes y desarrollos de profundo impacto Sectorial. El Sector Privado requiere de un clima de seguridad en sus propiedades que le permita reinvertir capital y crecer. No es posible emprender nuevos desarrollos, áreas, inversiones productivas o procesos tecnológicos bajo la amenaza de un proceso expropiatorio, una intervención o invasión.

·       La política comercial se ha caracterizado por la intervención directa del Gobierno  en la formación de precios, la mayor parte de los cuales están regulados. Los ajustes usualmente se fijan por debajo de los resultados de las estructuras de costos presentadas, discutidas con los agricultores y cuando el ciclo productivo ha avanzado considerablemente. Se requiere razonar las estructuras de costos de producción y considerarlas como base para la fijación de los precios.

·      La provisión de insumos nuevamente fue complicada para los agricultores, el esfuerzo de nuestras organizaciones en intentar abastecer a tiempo los insumos que necesitan no fue suficiente para cumplir las expectativas y en muchos casos no se aplicaba lo que se necesitaba sino lo que se conseguía, lo que  al fin y al cabo nos pasó factura a la hora de cosechar observándose menores rendimientos de los esperados. Reconocemos el esfuerzo de los proveedores privados en apoyar nuestras necesidades pero limitaciones en el proceso de importación y los trámites de CADIVI no lograron alcanzar los objetivos.

También venimos alertando que nuestros productores andinos están abasteciéndose parte de sus necesidades para producir en el vecino país, en muchas oportunidades con productos venezolanos, por lo que nuevamente (alertamos a las autoridades) que se permita la distribución directa a las cooperativas y asociaciones de agricultores que podemos velar por que nuestros agroquímicos no traspasen la frontera, lo cual encarece los costos y arriesga nuestra soberanía productiva y alimentaria. Quien más lo necesita es quien más puede cuidarlo y nosotros en FEDEAGRO, tal como lo manifestamos en nuestra junta directiva realizada en TIMOTES, declaramos velar por ello.

Ahora bien, viendo hacia adelante notamos el mayor riesgo de los últimos años, el proceso de importación de agroquímicos y semillas tiene una duración entre 120 y 150 días posterior a la colocación de la orden de compra para que llegue a los almacenes en Venezuela.  Pues bien, a esta altura los proveedores nacionales poseen deudas en el exterior que superan los 200 días por que el Banco Central no liquida a los proveedores internacionales y, con justificadas razones, ellos ni siquiera toman los pedidos.

·        Disponibilidad de repuestos y maquinaria agrícola. Otra  gran limitante que tiene nuestro sector es la carencia de repuestos de  maquinaria e implementos agrícolas.  Son inmensas las cantidades de sembradoras, tractores, cosechadoras, asperjadoras,  y otros insumos,  que están completamente paralizadas por falta de repuestos. 

Las diferentes marcas reconocidas en el país, hoy nos manifiestan no poder atendernos por fallas de inventarios ante el obstáculo que representa el sistema de administración y liquidación de divisas en Venezuela.  De que vale invertir en una costosísima máquina si después no podemos operarla por una simple correa o un repuesto menor, las que tenemos operativas están sacrificadas y modificadas con piezas o mecanismos que afectarán su vida útil. 

·        La inseguridad personal y de bienes. La zona rural hoy día vive el peor momento histórico en cuanto a la seguridad personal; ya ningún agricultor puede arriesgar la integridad física de sus trabajadores ni la de su propia familia por lo que las labores agrícolas solo podemos intentar ejecutarlas mientras este puesto el sol.

·     Los grupos comandos de delincuentes que principalmente en horas nocturnas ingresan a nuestras fincas, con una agresividad jamás vista, se ha llevado por delante la vida de muchos agricultores, trabajadores y han acabado con la capacidad de producir de muchos cultivadores.  De diez a quince personas delinquiendo durante horas en las noches acaban con 10 o 20 años de lucha de ir creando una unidad de producción. Nuestras comunidades rurales igualmente sufren a diario este terrible flagelo.

·        La agricultura es exitosa sólo cuando se ejecutan las labores a tiempo, el trabajo nocturno es necesario para poder aprovechar momentos donde las lluvias lo permitan, trabajar exclusivamente de día con toda seguridad traerá como consecuencia menor siembra en las épocas ideales y, previsiblemente habrá menor área de plantación y menor producción de aquellas sembradas o atendidas a destiempo.

·        En la época de cosecha tenemos la misma reflexión, alargarla más allá de los momentos justos promueven la caída de las plantas, el crecimiento de malezas, la desmejora del producto, el corrimiento de la fecha de preparación y siembra del siguiente cultivo, lo que   igualmente afecta la producción y el esfuerzo de todo el ciclo.  El ejemplo más palpable es la cosecha de la caña de azúcar, la cual demanda el trabajo continuo para poder alimentar a los centrales y que no se paralicen.

·        Desde nuestro sector hemos promovido y participado en jornadas que permitan ir corrigiendo el tema de la inseguridad rural, para ello entregamos formalmente (e incluso está colgada en nuestra página web) una serie de propuestas con las que podamos defendernos en el corto y mediano plazo.

·        La competencia desleal en las importaciones. Los volúmenes de importación de alimentos de los últimos años ha alcanzado niveles sorprendentes, no solo se han incrementado las importaciones de rubros con déficits históricos; sino que de exportadores netos o autoabastecidos, hemos pasado a ser importadores netos (carne, arroz, café). Las consecuencias de esta situación son difíciles de cuantificar. FEDEAGRO ha  solicitado la creación  de un BALANCE NACIONAL AGRÍCOLA Ó CONSEJO NACIONAL DE IMPORTACIONES POR RUBROS (que involucre a la totalidad de los miembros de la cadena agroproductiva y a los consumidores). Favorecer desmedidamente a los agricultores de otras latitudes solo ha traído consecuencias negativas para nuestro aparato productivo.

·        Los venezolanos tenemos el firme derecho de conocer los volúmenes de alimentos que necesitamos, calculados por su población y consumo per cápita; conocer además los volúmenes que se producen en nuestros campos y en qué fecha se cosechan y, finalmente, los volúmenes existentes en los silos del país.  Con esta información se puede programar de forma transparente las importaciones complementarias y necesarias en tiempos oportunos con la finalidad de SATISFACER LA DEMANDA DE LOS QUE VIVIMOS EN VENEZUELA Y PROTEGERNOS CON UNA RESERVA ESTRATEGICA ACORDADA.

·        Nuestra alerta sobre el ingreso al MERCOSUR. No somos obstáculo para abrirnos a una apertura comercial dentro de un mercado común; sin embargo, hemos advertido constructivamente que mientras no se corrijan las extremas asimetrías existentes entre nuestras economías, sería fatal enfrentarnos con países con una evolución de sus exportaciones agroalimentarias como Mercosur, quienes han crecido alrededor de 320% en la última década, en contraposición nuestra, cuyos niveles de exportación cayeron 90 % en el mismo período.

 Integrarnos al MERCOSUR, precisa de un marco regulatorio nacional en materia de Bioseguridad. Pedimos la reactivación de la Comisión Nacional de Bioseguridad para que sugiera una propuesta para legislar definitivamente en esa materia. Venezuela no puede seguir siendo importador sin control de transgénicos, mientras mantiene una prohibición absoluta a sus productores de utilizarlos.

Hoy más que nunca necesitamos una Venezuela unida en la lucha por defender nuestra propia economía y eso no se logra de un solo sector únicamente; sector público y  privado debemos aunar esfuerzos con la finalidad de lograr los mayores beneficios para Venezuela, así lo reclama el país y así lo evaluará la historia.

Estimados de producción correspondientes al año 2012 (Ton)

  • (*) Demanda de maíz blanco (1.400.000 Ton), Maíz Amarillo (2.500.000 Ton)
  •  (**) La producción es en Caña de azúcar y su relación es: 1.000 Kg de Caña = 80 Kg de Azúcar
  • (***) Cifra en Quintales
  • (1)     las empresas ABA demandan 2.500.000 Ton entre sorgo y maíz amarillo. De   esto, 1,67 % es sorgo;
  •  (2)     En grasas necesitamos 720.000 ton/año y solo producimos 139.232 Ton (18%), (Prod Girasol = 7,68% del total necesidad de grasas)

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